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La Ciencia Detrás de la Depresión Navideña

Publicado por BBXX World en

Artículo Original de: LARA RUTHERFORD-MORRISON 
Reeditado de: Bustle

Si estás pensando en las próximas fiestas y te sientes más temeroso que alegre, puedes preguntarte: “¿Qué causa la depresión navideña? ¿Por qué me siento más "Bah!" que "Holly jolly"? "En las semanas entre Acción de Gracias y Año Nuevo, todo, desde especiales de TV para las fiestas hasta música y publicidad, nos dice que seamos felices; los clásicos navideño insisten: "Es la época más maravillosa del año / ¡Es la temporada más feliz de todas!" Pero para muchos, esta exigencia de alegría solo acentúa la depresión y la ansiedad que con frecuencia surgen en esta época del año. Además de los sentimientos de tristeza, ansiedad e irritabilidad, las personas con "depresión navideña" pueden experimentar una serie de síntomas físicos, como dolores de cabeza, problemas estomacales e insomnio.

Las fiestas pueden desencadenar esta depresión por varias razones. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la depresión de algunas personas durante el invierno no tiene nada que ver con las fiestas, sino con la temporada en sí. De acuerdo con American Family Physician, alrededor del cinco por ciento de los estadounidenses experimentan trastorno afectivo estacional (TAE) en el otoño y el invierno, una condición que puede causar fatiga y sentimientos de depresión. Las mujeres, los jóvenes y los que tienen un historial de depresión corren más riesgo de tener TAE, y vivir lejos del ecuador (y por lo tanto tener menos luz en el invierno) también es un factor. Si crees que puedes estar sufriendo de TAE, habla con tu médico; la terapia de luz puede ser un tratamiento simple y efectivo para el trastorno.

Aunque los cielos oscuros pueden contribuir a la tristeza navideña, hay una variedad de otros factores que pueden hacer que tus fiestas sean menos que alegres:

Estrés.

Muchas personas experimentan un aumento en la cantidad de estrés en sus vidas durante las fiestas; además de los estresores usuales en sus vidas, es posible que tengan que lidiar con horarios sociales más ocupados de lo habitual, proyectos de fin de año en el trabajo, planificar eventos familiares, comprar y distribuir regalos y encontrar la forma de pagarlos. El estrés de las fiestas es especialmente difícil para las mujeres. Una encuesta de 2006 de la Asociación Americana de Psicología encontró que las mujeres reportan un aumento en el estrés durante las vacaciones más que los hombres, y también es más probable que se sientan más estresadas por el manejo de los tiempos y las finanzas durante las fiestas que los hombres.

El estrés puede tener un efecto perjudicial en el cuerpo, y algunos de los comportamientos que las personas usan para sobrellevar el estrés, como comer en exceso, también contribuyen a los sentimientos de depresión y al sentimiento de “bah”. Para lidiar con el estrés de las fiestas, trata de llevar un buen cuidado personal, y si las demandas son demasiado, -si simplemente no puedes aguantar otra fiesta de Navidad incómoda- no temas decir "No, gracias".

Demasiada comida y trago, no suficiente ejercicio.

Las fiestas giran en torno a las festines gigantes, dulces, galletas decoradas y ollas de ponche y vino caliente que parecen aparecer de la nada. No es de extrañar que muchos de nosotros nos excedamos con el puré de papas y los dulces navideños, y tomemos demasiadas copas de champán en la víspera de Año Nuevo. Agrégale a eso el hecho de que comer en exceso y beber es un método común para sobrellevar el estrés, y de repente las vacaciones se convierten en una tormenta perfecta de azúcar y alcohol.

Como si eso no fuera suficiente, la interrupción de nuestras rutinas normales durante las fiestas a menudo significa que no obtenemos la misma cantidad de ejercicio que solemos hacer, dejando a nuestros cuerpos fatigados, perezosos y, potencialmente, con resaca. ¿Es de extrañar que la gente se deprima?

Si estás luchando contra la depresión navideña, es importante recordar que el bienestar de nuestros cuerpos físicos tiene un gran efecto sobre el estado de ánimo y la salud mental. En la medida en que sea posible, intenta comer bien, modera tu consumo de alcohol y haz ejercicio. Tu cuerpo y tu cerebro se sentirán mejor.

Esperando lo imposible.

Tal vez el catalizador más grande para la depresión invernal es simplemente la monumental cantidad de presión que tendemos a ponernos nosotros mismos para tener unas vacaciones perfectas de galletas. Durante toda la temporada, los medios nos bombardean con imágenes de reuniones familiares perfectas, libres de conflicto o angustia; personas que intercambian regalos profundamente significativos que apreciarán para siempre; y todo lo que está mal en el mundo se derrite bajo el asombroso poder del "espíritu navideño".

Pero -y digo esto como alguien que ama las fiestas- eso es todo una mierda. No importa cuánto intente la gente orquestar las fiestas para que se parezcan a las pinturas de Norman Rockwell, el mundo seguirá siendo un lugar imperfecto. Al poner demasiada presión sobre nosotros mismos para tener fiestas "perfectas" o para recrear las de nuestra infancia, nos preparamos para fracasar cuando las cosas no salen como queremos.

Eso no quiere decir que todos deberíamos darnos por vencidos y esperar que las fiestas sean terribles, pero puede ser útil tener ideas más abiertas y flexibles de cómo podrían ser fiestas buenas. Si, por ejemplo, tiene un historial de conflicto familiar, tal vez una buena Navidad no significa tener a toda la familia sentada en perfecta armonía alrededor de un fuego chispeante. Tal vez signifique pasar el día con el menor conflicto posible, y darse el gusto de una celebración por separado con amigos o permitirse relajarse con un libro por tu cuenta. Permite que tus fiestas sean tuyas, independientemente de lo que veas en la TV o en la vida de otras personas.

Sentimiento de soledad.

Las fiestas pueden ser particularmente difíciles para las personas que se sienten solas -porque no pueden estar con sus familias, debido a una separación, debido a la pérdida de un ser querido, o por cualquier otra razón por la que se sientan aislados o solos. Si puedes, busca oportunidades para estar con otros, como ir a la casa de un amigo para Navidad o participar en un evento comunitario. En una entrevista para US News, Gretchen Rubin, autora de The Happiness Project, alienta a las personas a ser activas, en lugar de pasivas, cuando se trata de la soledad durante las fiestas. Si vas a estar solo, haz un plan; dice: "Cuando sientes que controlas tu experiencia, eso solo te hace sentir mejor". Eso puede significar que ser voluntario, irte de vacaciones o simplemente decidir quedarte en casa y cocinar un banquete para ti. La clave es que tú decidas lo que vas a hacer.

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